Desde todo punto de vista, Once Caldas – Tolima fue un partido atípico: cambios de última hora, confusiones y fuertes aguaceros sobre la grama del Palogrande, enmarcaron la noche de fútbol en Manizales. 

El árbitro cartagenero Carlos Ortega, quien venía realizando un trabajo más que aceptable durante el compromiso, no pudo con el reto mayor que se le presentó tras la fuerte lluvia que azotó la capital caldense. 

En la primera etapa ya llovía, pero el campo respondió de gran manera; para el inicio de la parte complementaria cesó el agua y el segundo periodo inició sin novedades, con la certeza que así terminarían los 90 minutos de fútbol. Infortunadamente, hacia el minuto 58 de partido, nuevamente la lluvia apareció y ahora mucho más fuerte. 

El juez, al ver la cancha con charcos, detuvo el compromiso al 69′ y luego al 71′; sin embargo, decidió continuar jugando de manera inexplicable, pues el terreno de juego ya era una “piscina” completa y había amenaza de tormenta eléctrica. Al minuto 81, ya la situación era insostenible y Ortega tuvo que suspender el partido, asegurando off the record, que el duelo había llegado a su fin. 

Esta decisión la informó tanto el club, como los medios de comunicación que cubrían el espectáculo deportivo. Al punto, que la gente se empezó a retirar del estadio, seguros de que el 0-0 era el resultado final. No obstante, minutos después la Dimayor daba una orden clara y era que se debía terminar el compromiso, a pesar del pensamiento y la “decisión” del árbitro. 

Esto generó caos, pues en el caso del Tolima, ya estaban con ropa de calle y el Once Caldas se encontraba en el hielo, haciendo la recuperación respectiva. El aguacero finalizó, el compromiso se reanudó hora y media después de ser suspendido, hecho que generó fuertes reacciones, entre ellas la del director técnico del visitante, Alberto Gamero al final del partido: 

“Veo que por salir del paso arriesgan muchas cosas; vi a David Gómez del Caldas que salió con calambres o desgarrado, porque venían de hielo y meterse a campo nuevamente después de eso, es atentar contra la salud de un jugador”, dijo el técnico visitante. 

“Nosotros trajimos dos uniformes, uno para el primer tiempo y otro para el segundo, mis jugadores tuvieron que ponerse eso húmedo, buscando una pulmonía; la Dimayor tiene que revisar todo eso, porque era un partido que debió terminarse antes”, añadió. 

Al final, Tolima se llevó la victoria con un gol de Carlos Robles en la reanudación. Curiosamente, el Once Caldas, quien de los dos equipos fue el más deseoso por terminar los 90 minutos, terminó perdiendo. 

 

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