Desde el momento que Adrián Vélez pitó el final del encuentro, en el cual el Once de Manizales y Millonarios de Bogotá empataron a ceros tantos, empezaron a surgir rumores de la posibilidad que tenía el conjunto embajador de obtener en el escritorio lo que no consiguió en la cancha; los tres puntos.

Obviamente los medios capitalinos fueron los encargados de masificar estos rumores, de sentenciar la pérdida de puntos del conjunto manizaleño, de especular que Torrente había ingresado en el entretiempo al camerino del equipo que dirige; que cuando había hablado con Ricardo Lunari, viejo amigo del rosarino, había violado la prohibición impuesta por la sanción que le había brindado la Dimayor.

Inmediatamente a nivel nacional el rumor se esparció y los tradicionales programas que hablan del fin de semana futbolero por TV, dieron sus juicios y sentencias en cuanto a esta situación

Es preocupante como los medios de comunicación por obtener una chiva informativa, pregonan una información sin el más mínimo detalle o por lo menos el conocimiento básico; eso pasó y está pasando hoy con los puntos que según ellos, Millonarios debe ganar por escritorio.

La situación es sencilla: Torrente fue suspendido temporalmente por los bochornosos actos de hace una semana y el alcance de dicha suspensión le prohíbe estar en las inmediaciones del terreno de juego, en los bancos y en los camerinos; adicional a lo anterior, no puede realizar indicaciones al cuerpo técnico encargado y a los jugadores que hacen parte del encuentro. (Recomendado revisar los artículo 31 y 32 de Código Disciplinario Único de de la Dimayor).

La norma no hace referencia a tiempos del partido, como cuántos minutos antes o después del mismo, puede estar. Tampoco habla de prohibiciones al encontrarse en zona mixta u otras inmediaciones del estadio diferentes a las estipuladas.

Adicional, es un máxima del derecho que no se pueden dar sanciones sobre actos que no estén estipulados en la ley, como es el caso de  de las supuestas faltas que cometió Javier Torrente ayer en Bogotá.

Dicho lo anterior, nos interrogamos lo siguiente: ¿En qué momento Torrente se encontró en las inmediaciones del terreno de juego durante el partido? ¿Hay pruebas del estratega argentino en el camerino? ¿Acaso las imágenes de TV no mostraban a Don Javier en un palco del Campín a metros del banco técnico?

Todos los interrogantes que nos formulamos, tienen como objetivo llamar la atención a toda la prensa capitalina que a todas costas quiere ver a su equipo ganador (como todo hincha), pero que desafortunadamente tergiversan y aumentan la información para conseguir esos resultados. Lo que no se consigue en la cancha con fútbol, no es dable recuperarlo en el escritorio sea como sea.

Por esta misma razón Millonarios hace unas horas acaba de anunciar que no demandará el partido contra el Once Caldas, debido que no existe evidencias suficientes para probar el hecho y además si la demanda fuera aceptada Millonarios no ganaría los 3 puntos como lo hacían ver los medios, sino que aumentaría la sanción impuesta a Torrente, en conclusión se vendió una gran cortina de humo donde se buscan ganar puntos con micrófono y escritorio.

Una última recomendación, las normas, los códigos y todos los reglamentos están a un click de distancia, por lo cual sería bueno que el trabajo periodístico tenga un ingrediente de investigación, así sea mínimo, para que no conlleve las especulaciones y salidas en falso.

FUENTE: PASIÓN BLANCA

ABOGADO; JUAN DAVID MORALES A.

@JUANDMORALES11

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